Diversos artistas se han pronunciado contra el gobierno de La Libertad Avanza y su desprestigio a la cultura, pero el Presidente Javier Mile...

Diversos artistas se han pronunciado contra el gobierno de La Libertad Avanza y su desprestigio a la cultura, pero el Presidente Javier Milei se enfoca obsesivamente en Lali Espósito: además de mujer feminista y trabajadora, no tiene miedo de hablar.

Por Oriana Casais

Presentación de Lali en el Cosquín Rock. Foto: Télam.


“Que peligroso. Que triste” fueron las cuatro palabras que twitteó Lali luego del sorpresivo triunfo de Javier Milei en las PASO. A raíz de ese comunicado, un séquito de —mal llamados— libertarios comenzaron con el hostigamiento que recibió la artista durante meses. El discurso que más se repitió por parte de los militantes de —y del propio— Milei hizo referencia a los festivales gratuitos en los que se le pagó a la artista para que haga un show. Se dispararon arduas decenas de comentarios acusándola de robarse plata de los nenes de Chaco y vivir del Estado.

Más allá de que el pago por el espectáculo se reparte con todo el equipo de trabajadores, que en palabras de Lali “hay 200 o más familias trabajando en ese show”, un festival de estas características sirve para movilizar la economía de la provincia o municipio en donde se esté realizando el acto y para que personas que no puedan costearse una entrada puedan también disfrutar de nuestros artistas y además seguir alimentando nuestra cultura, que si de algo hay que enorgullecerse es del impacto que han tenido a lo largo del tiempo nuestros músicos.

Pero lo que molesta no son los shows gratuitos, ni que se le pague, sino su posicionamiento político. Con ningún otro artista se han empecinado de esta forma siendo que la gran mayoría han hecho este tipo de shows (puede que Fátima Flórez ayude de ejemplo), algunos hasta realizaron más que Lali e incluso lo que han dicho en contra del gobierno de Milei no fue con el respeto que caracterizó Lali ¿No resuena un poco que la única con la que está violentamente obsesionado sea una mujer? En su entrevista para LN+ con los periodistas Luis Majul, Esteban Trebucq y Pablo Rossi no solamente volvió a señalarla porque supuestamente le pagan con lo que podrían darle de comer a los niños pobres de Chaco, sino que además le pareció muy ingenioso cambiarle el apellido a “Depósito”. Parece ilógico, siendo que Lali es conocida por su trabajo desde que tiene diez años, comenzando en tiras sumamente exitosas de Cris Morena y haciendo historia convirtiéndose en la primera mujer del país en llenar el estadio Vélez, que se la señale y hostigue por ser una “vividora del Estado”.

Es innegable lo preocupante de que una de las máximas representaciones del Estado, el presidente, perteneciente a un partido político reivindicador de la dictadura cívico-militar, elija perseguir a una ciudadana por tener un determinado pensamiento político. Si esto tiene alguna finalidad es generar miedo a formar una opinión propia disidente y expresarla. Terminando inevitablemente en silencio, incompatible con la democracia que venimos construyendo hace 40 años. Por eso mismo, es tan importante la cantidad de artistas que hasta el momento no habían comentado la situación política salgan en defensa de Lali, como Ricardo Mollo y Catriel Ciavarella, Andrés Ciro Martínez, Conociendo Rusia o Maria Becerra. No vienen sólo por ella, esto es nada más un eslabón para probar la resistencia y la sumisión.

No es inocente que mientras el foco de discusión está puesto acá y Milei se rie por un juego de palabras digno de niño de primaria, Adorni anuncia una “inversión importante” por parte de una empresa isrelí para extraer litio: vender los recursos naturales por un vuelto. ¿Cuántas niñeces chaqueñas serían alimentadas con un acuerdo digno y soberano? Las políticas que verdaderamente afectan al futuro del país se suavizan mediáticamente con otras noticias que repercuten más. De todas formas, el hostigamiento mediático hacia Lali Espósito no tiene que pasar desapercibido.

Los nenes de Chaco siguen con hambre, los comedores no reciben alimento por disposición del Ministerio de Capital Humano, los sueldos se licuan, el transporte se hace impagable y la educación pública se desfinancia también por decisiones del Estado. El presidente se autodenominó como “experto en crecimiento económico con y sin dinero”, pero aún así el país lo único que ha obtenido fueron ajustes, represión y un devenir impredecible.

Modificaron un decreto para lograr que Karina Milei ocupe un cargo de dos millones de pesos, le encontraron un lugar al hijo de Caputo y al hermano de Adorni y el especialista en tomar deuda millonaria volvió como Ministro de Economía, pero para el presidente, “depósito” es Lali. Demonizar a los artistas que eligen expresarse sobre cualquier tema político, y en especial si el señalamiento proviene de un órgano del Estado, sólo sirve para deshumanizarlos y que no reconozcamos, o incluso aceptemos, la violencia con la que se mueven.

Los dichos y acciones de Milei son avaladas por sus militantes, pero, principalmente, por la figura que representa y por encabezar su partido político. Entonces, lo único que logra es promover que aquellos que tengan el mismo accionar que él, o peor, sean aplaudidos sin repercusiones.