Los primeros cien días del gobierno de La libertad Avanza afectaron a todos los grupos sociales. Los políticos libertarios, lejos de castrar...

Los primeros cien días del gobierno de La libertad Avanza afectaron a todos los grupos sociales. Los políticos libertarios, lejos de castrarse para evitar continuar y ser “la casta”, intentaron subirse el sueldo

Por Ernesto Palmeiro 

Fuente: Elaboración propia


Cien días de Milei. Tres meses y monedas que parecen tres años y monedas.  Como arena entre las manos, una realidad que se nos escapa cada vez más rápido. Cual disco rayado, un gobierno que 24/7 (re)produce la misma melodía hasta el cansancio. Una sociedad estresada y harta de girar sobre sí misma. Análisis que tratan de seguir el ritmo acelerado de un tiempo que se nos viene encima. 


Un peronismo que todavía no encuentra su norte (o sur): algunos que fantasean con reincorporar a Pichetto, candidato a vicepresidente de Macri en el 2019 y diputado de Juntos por el Cambio actualmente. Un radicalismo  que juega a dos puntas. Los gobernadores de la Patagonia que se pusieron al pie del cañón. Disputas por la coparticipación. Adiós al régimen de subsidios al transporte para el interior, adiós al Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). Adiós a Télam y al INCA.


Shock es la palabra clave para estos cien dias. Shock en todos los espacios. En la economía, una devaluación del más del 100% y un ajuste a los que menos tienen: el superávit que se financió con el recorte a los jubilados, paralización de la obra pública, del presupuesto de las universidades públicas, del salario y la duplicación del valor del boleto de transporte. Tras desregular las cuotas de los colegios privados, bienvenido el voucher para las familias. No hay plata para el FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), que reclaman los docentes, pero sí para los gerentes de la educación; entre tantas pálidas, algunos paños para contener a la clase media. 


Shock en lo comunicacional. Hacerse ver es la consigna. La lógica del insulto y la chicana fácil: eje del despliegue discursivo de Milei. Casta, casta, casta. Politicos, politicos, politicos y kirchnerismo y kirchnerismo. Repetir y repetir, en el relato ha de insistir.  Nada de ajuste para la clase política. Nada de tocar sus “privilegios”. Enunciados que poco tienen que ver con los hechos, más bien todo lo contrario: Milei se aumentó un 48% su sueldo vía decreto, con su propia firma de por medio. Si pasa, pasa, luego dio marcha atrás. Dos millones de pesos más se llevó en  el interín. La vieja confiable: echarle la culpa a Cristina Kirchner.


La casta tiene empleo. El clan Menem en la cámara baja. El vocero presidencial, Manuel Adorni y un cargo para su hermano Francisco: salario de casi tres millones de pesos. Los caputo en el gabinete. Macri más al frente que detrás.La casta también tiene aumento. Primer acto, presidentes de ambas cámaras autorizan una suba en las dietas de los legisladores. Segundo acto: la indignación colectiva. Tercer acto: suspensión de la medida. ¿Cómo se llama la obra? Si pasa, pasa. 


Algunos contrapuntos entre la vice, Victoria Villarruel, y Javier Milei. Primero, porque Villarruel se negó a retroceder en la actualización de los sueldos de Senadores. Después, porque no cedió ante las presiones del ejecutivo, el DNU 70/23 - tal como lo estipula la Constitución Nacional- se trató en la cámara alta y devino rechazado. Las tensiones continúan. 


Por amplia mayoría,  el Senado que rechaza el mega  Decreto de Necesidad y Urgencia. Falta que lo trate Diputados, no cantemos victoria. Antes, el fracaso de la Ley Ómnibus. Luego, el llamado a la clase política a firmar el Pacto de Mayo. Más en la superficie que en el fondo, un pacto de adhesión, y es que así lo anunció Milei en la apertura de las sesiones ordinarias “si quieren conflicto, conflicto tendrán”. 


Cual monarca que se erige sobre la máxima “El Estado soy yo”, un presidente que declama “esta es Mi Ley”. Lo lleva en el nombre. No hay espacio para lo otro y el otro en lo suyo. Es la cosificación que empieza en la palabra. Es lo propio al principio de todo y por encima de lo colectivo. Lo de uno antes que la norma, que la ley. Es Mi Ley, Javier. 


Con X (antes llamado Twitter) en mano, se sienta en el sillón de Rivadavia y se pone a full  con los  likes. Likes a  alegorías pornográficas y perversas que degradan al adversario político. Likes a discursos de odio. Burla a las discapacidades. Memes y más memes. En el relato ha de insistir, en la imagen también. Oigan todos, yo soy el león: la inteligencia artificial a su servicio.


Ataques por doquier, humo a mansalva, misoginia al poder: la obsesión con Lali Espósito. Disciplina para la cultura y hostigamiento mediático


El mérito ha de reconocerse. La Libertad Avanza domina la agenda. Hacerse ver es el objetivo. Lo logran. Varios frentes de batalla abiertos. Difusa la estrategia de la oposición. Precisa, cuando menos, la respuesta de la Justicia Federal: “stand by” el capítulo de la reforma laboral del DNU. 


Provocaciones. El negacionismo televisado. A días del 24 de marzo, las   consecuencias: un atentado político a una militante de la agrupación H.I.J.O.S. Hubo inteligencia previa. No robaron nada. Golpeada y abusada sexualmente. La arenga libertaria como firma en la pared “VLLC “( Viva la Libertad Carajo). 







Los movimientos sociales planifican cortes en los accesos a Capital Federal para el próximo lunes porque alimentarse se vuelve un desafío. L...

Los movimientos sociales planifican cortes en los accesos a Capital Federal para el próximo lunes porque alimentarse se vuelve un desafío. La inflación y las políticas gubernamentales dejan cada vez a más gente afuera.

Por Natalia Rótolo

Fotografía: Clara Pérez Colman


Fotografía: Clara Pérez Colman




Este lunes los movimientos sociales y algunos sindicatos cortarán diferentes puntos de acceso a la Ciudad de Buenos Aires, entre los que se encuentra el Puente Pueyrredón que conecta con la zona sur del conurbano bonaerense. Las diferentes organizaciones reclaman por la creciente desestabilización social, la crisis alimentaria y las políticas excluyentes del gobierno.

En uno de los edificios cercanos, mirando hacia el puente, antes de las elecciones habían escrito lo que ahora es una suerte de amenaza: “ningún piquetero va a cortar este puente otra vez. (Patricia) Bullrich y (Lucas) Yacob”. Durante el paro general convocado por la CGT el 24 de enero pasado, tres hileras de policías cortaron este puente para evitar que los manifestantes lo crucen caminando.

Damaris Rolón, vocera del Frente Organizaciones en Lucha (FOL) y de la Coordinadora por el Cambio Social, habló con Un país como la gente:  “Es una movilización de carácter nacional de los sectores más empobrecidos, tanto las organizaciones sociales que convocamos como los sectores no organizados que son asistidos por nuestras políticas barriales (comedores, jardines populares, cuadrillas de saneamiento y urbanización). Estos son programas esenciales que se realizan en todos los barrios populares del país y hoy están siendo vaciados por las políticas de ajuste de Javier Milei”.

El corte estaba previsto para el martes 12 de marzo, pero, debido al temporal y a las inundaciones que provocó en los barrios más humildes, se decidió postergar para este lunes a las 10hs en Liniers, Puente Saavedra y Puente Pueyrredón. Además del FOL, convocan la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Movimiento de Trabajadores Socialistas, el Movimiento Evita y el Frente Popular Darío Santillán, entre otros.

El gobierno destruye los lazos con las organizaciones, en vez de aunar fuerzas para resolver las situaciones críticas y los problemas sociales pacíficamente. A la vez, estas se ven agravadas por el constante e insostenible aumento de la inflación, que mes a mes supera los dos digitos. Recientemente, las manifestaciones “de las ollas vacías” de la UTEP denunciaban la falta de entrega de alimentos a comedores y el no-pago del Progresar Trabajo. En el Ministerio de Capital Humano, la ministra Pettovello no los recibió y en la primera protesta con sorna “amenazó” resolver individualmente un problema nacional.

Fotografía: Clara Pérez Colman


La consigna de ese momento y de este lunes es seria y urgente. “Nuestro primer reclamo son los alimentos, que es una necesidad básica. Vemos lamentablemente una pandemia del hambre en los barrios: la gente está volviendo a viejas prácticas que se vieron en los peores momentos de desocupación y pobreza del país, como revolver en la basura”, clarificó Rolón. “Por otro lado, también convocamos porque el ataque integral a las organizaciones sociales que vienen de la mano de la estigmatización y la criminalización de la protesta y de la organización. Para ellos, es un crimen organizarse, generar una herramienta de lucha y de resistencia de un sector como el de desocupades, precarizades y corporativistas”, añadió.

En el marco de una unidad nacional, el gremio de estatales se unió a la convocatoria en el marco de las jornadas de lucha gremiales. “La conflictividad en el Estado continúa en ascenso y no se va a detener frente a un Gobierno que multiplica las amenazas de despidos y los cierres de organismos”, sentenció el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar. Desde el gremio entienden las medidas del gobierno de Milei como provocaciones: mientras cerraban ministerios y despidían gente, Milei firmó un decreto aumentándose el sueldo a él y a sus ministros. A los maestros, el gobierno les ofrece menos de un 4% como piso nacional, pero el gabinete nacional se aumentó un 48%: la única paritaria que le gana, raspando, a la inflación.

Además, Aguiar explicó: “Hemos decidido salir a las rutas de todo el país porque el 31 de marzo vencen más de 70 mil vínculos laborales en la Administración Pública Nacional. Demandamos la renovación automática de todos los contratos, la reincorporación de despedidos y el pase a planta permanente de todos los precarizados”.

El corte también es una defensa política del trabajo y el rol de los movimientos sociales. “Cada vez que han corrido a las organizaciones de los barrios populares, quienes han avanzado en ese lugar vacío son mayoritariamente las asociaciones mafiosas, los narcotraficantes. Es algo que podemos ver en Rosario. Se criminalizó y persiguió mucho a las organizaciones y hoy está totalmente cooptado por el narcotráfico”, advirtió Rolón.  Esto se profundizará con la entrega del canal Magdalena y la reciente militarización estadounidense del Río Paraná. Estados Unidos es el principal importador mundial de cocaína.

Para Rolón, la salida es colectiva y se defiende en la calle: “La organización social y comunitaria y sus lazos con la ayuda del poder político de turno y la policía son la mejor herramienta para que ese tipo de organizaciones criminales no tomen nuestros barrios”. En uno de los costados arriba del Puente Pueyrredón, ya gastado por el sol, se lee “los cagones no hacen historia”.

Fotografía: Clara Pérez Colman

Fotografía: Clara Pérez Colman


Javier Milei abrió el nuevo periodo legislativo en un contexto poco convencional. Cargó otra vez contra la “casta política”, festejó el ajus...

Javier Milei abrió el nuevo periodo legislativo en un contexto poco convencional. Cargó otra vez contra la “casta política”, festejó el ajuste y prometió profundizarlo. Con un llamado al acuerdo pidió por la Ley Ómnibus aunque sin temor a la confrontación.


Por Ernesto Palmeiro

Fuente: Elaboración propia

Tecnicismos económicos a mansalva. Números, números y más números. Términos sexuales otra vez (“orgía de gasto público”). Un discurso con una poética en diálogo con la historia (el “Pacto del 25 de Mayo” que invitó a firmar a todo el arco político). En el mes de la memoria, juegos de palabra que indignan ( “Durante la pandemia, si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre hubiéramos tenido 30 mil muertos, de verdad”). Un llamado al acuerdo (no al consenso)  para aprobar la Ley Ómnibus, al mismo tiempo que sentenció “si quieren conflicto, conflicto tendrán”.


Con un despliegue policial de cinco mil efectivos, escoltado por Jefes del Ejército con los mismos uniformes de la última dictadura militar, en camionetas negras al estilo Estados Unidos y la transmisión en cadena nacional, así llegaba el presidente Javier Milei a un Congreso vallado para dar apertura al nuevo periodo legislativo. Banda y bastón presidencial incluídos, detrás de un atril, sobre un banquito y atado a las hojas de un discurso de más de ocho mil palabras, el máximo representante del ejecutivo se dirigió a la asamblea parlamentaria durante 70 minutos. No le quedó otra que ir a lo que él definió, semanas atrás, como “nido de ratas”.


Ya en el recinto, una cobertura audiovisual desprolija: encuadres poco encuadrados,  planos cerrados y sólo a los aplaudidores; más que exaltar la figura del presidente, un plano muy picado que lo hizo parecer más pequeño. En vez de camisetas y pantalones deportivos, jóvenes twittereros de traje y corbata en los palcos como una hinchada de fútbol cantando a viva voz “libertad, libertad, libertad”, “la casta tiene miedo”, “Milei, querido, el pueblo está contigo”. 


Festejando el recorte de 5 puntos del PBI en gasto público, se jactó de que el ajuste es sobre la casta. Nada más lejano que la realidad, puesto que el superávit fiscal de enero se financió con un recorte del 32,9% a los jubilados, una reducción del 16,8%  de los subsidios al transporte, luz y gas, un 17,6% de la obra publica, una licuación de los salarios por un 12% y un ajuste del 10,1% para universidades, programas sociales y asignaciones familiares (Fuente: Centro de Economía Política Argentina).

La casta no paga el ajuste. Los datos y el día a día de los trabajadores lo desmienten. La ofensiva a la casta política se restringe a lo discursivo. Sueldos de presidente, vicepresidente y ministros siguen intactos. Las dietas de los diputados y senadores también. La motosierra sobre los políticos brilla por su ausencia. Puro humo el paquete “anticasta” que propuso Milei: las únicas jubilaciones de privilegio que pretende eliminar son las del Poder Ejecutivo, intocable el régimen especial de los jueces y el beneficio de estar exentos del Impuesto a las Ganancias. 


En los palcos celebran. Celebran el escrache a dirigentes como Juan Grabois o Máximo Kirchner y celebran también el anuncio del cierre de la Agencia Télam. Música para los odiadores de lo público.  


Los salarios no se fortalecen, el relato sí. Milei no se refirió a la “herencia recibida”, sino a “la peor herencia que ningún gobierno en la historia Argentina haya recibido jamás”. Problema-reacción-solución. “Tiempos desesperados, requieren medidas desesperadas” es el leitmotiv de este gobierno. Un enfoque de crisis “inédita” que justifica acciones extremas. Lastima que el Presidente tenga de ministro de economía a uno de los ideólogos del sí inédito préstamo contraído en el 2018 con  el Fondo Monetario Internacional: Luis “Toto” Caputo. “El populismo nos quitó el 90% de nuestros ingresos”, deslizó. Otro dato falseado, ya que el momento de mayor caída del salario real fue post crisis del 2001 (Fuente: Ministerio de Economía e INDEC). 









































  El gobierno de Javier Milei aleja de lo tradicional la apertura de sesiones. En cambio, prepara una escena televisiva. Nada es improvisado...

 El gobierno de Javier Milei aleja de lo tradicional la apertura de sesiones. En cambio, prepara una escena televisiva. Nada es improvisado en su discurso y accionar. El accionar es funcional a una narrativa capaz de cambiar lemas populares básicos, como “Hambre para hoy, pan para mañana”.

Por Ernesto Palmeiro
Fuente: elaboración propia
Fuente: elaboración propia


Entre la Ley Ómnibus que no salió y el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que está vigente.  En el  “prime time” nocturno y desde un atril, con una entrada que promete ser triunfal, Javier Milei abrirá el periodo de sesiones ordinarias del Congreso Nacional: una ceremonia atípica, otro quiebre simbólico. Alfombra roja y aplausos para el “experto en crecimiento económico con y sin dinero”. Iluminación y maquillaje especial. Asi augura el Presidente que sea su performance del 1 de marzo de 2024. Eso sí, no habrá túnica. 

Ochenta y dos días y la estrategia del gobierno ha sido clara: tirar dardos a por doquier, de distintos colores y hacia diferentes sectores. Jornada tras jornada y estímulo tras estímulo, hay algo nuevo de lo que hablar. El objetivo: mantener a la sociedad en un estado de tensión y confusión constante, aturdida de información. El efecto: respuestas no coordinadas, una defensa que por ahora hace agua y la tuerca de la economía que mientras tanto siguen ajustando. La estrategia de la distracción mediática -postulada por el filósofo y lingüista Noam Chomsky por allá en el 2010- llevada a la política. 


Javier Milei no es ningún improvisado. Mucho menos el equipo de comunicación que lo llevó a la presidencia y lo asesora. Si hay que otorgarle un mérito, es el de manejar el lenguaje de las redes sociales y aprovecharlo a su favor. En eso sí resulta revolucionario. Milei se niega a caer en el formato tradicional de la investidura presidencial. “Un ‘troll’ en el ejecutivo”, se leyó por ahí. No sería descabellado pensar que algo de esta fachada influyó para que el 56%  de los argentinos lo eligiese en el ballotage.


Si gran parte del discurso social surge y circula en el territorio de las redes, una porción significativa de esa masa de votantes buscó alguien que no sólo compartieran su lenguaje, sino también su estilo: uno marcado por los insultos, burlas, mentiras y recetas mágicas.  Así se ha manejado el Presidente desde el 10 de diciembre. 


Como un amateur que evoluciona hacia su profesionalización y que finalmente una marca lo contrata para ser la cara visible, Milei es el Dadatina de la política argentina, que en vez de compartir rutinas de cuidado facial, se dedicó a compartir recetas económicas. En este caso, su influencia creció hasta que el Estado argentino lo contrató para ser la cara visible de su propia depuración.  


Milei subvierte el dicho popular. Ahora es “Hambre para hoy, pan para mañana”. El dia de su asunción,  aseguró que el gobierno anterior “dejó plantada una inflación del 15.000% anual”, un dato falseado, absurdo y sin rigor metodológico. Ajuste y devaluación del más de 100% de por medio. En el mes de enero festejó que la inflación de diciembre haya sido del  25%. Que fue un numerazo y que había que sacar a pasear en andas al Ministro de Economía, deslizó para entonces. Así, el gobierno libertario insiste con la retórica de la “Argentina decadente” para justificar el golpe al bolsillo. Y así, luego escuchamos testimonios de laburantes que sostienen que “hay que aceptar el boleto de colectivo a $300” porque “no queda otra”.


Se exacerba un problema (inflación), se genera una reacción en la población (preocupación, descontento) y luego se presenta una “solución” (medidas económicas hiper ortodoxas). Empeorar la situación para licuar, otra vez en la historia,  los salarios de los trabajadores. “No hay alternativa como latiguillo”


De cara a la ceremonia legislativa de hoy, lo más probable es que no ocurra nada de lo que no hayamos visto. Palos para “la casta” y como chivo expiatorio culpable de todos los males, el Kirchnerismo. La narrativa del eterno fracaso argentino y el plan libertario como única salida. Y en el atril, Milei, el “mesías”, el “salvador”.